15 de mayo de 2009

El Bunker I

“¡Foxx a Isil! ¡¡Foxx a Isil!!”

“Isil a Foxx. ¿Ocurre algo viejo amigo? ¿Necesitas refuerzos?”

“Iba a preguntarte lo mismo. De momento no. Aguantar la posición en la puerta es pan comido para Charles, 1jo y yo. Además tenemos a nuestro ángel particular. Tecno esta cargándose maquinaria pesada con su X-7. Le ha instalado un pequeño cañón más potente y preciso. Caen como moscas.”

“Perfecto. Estamos cerca de las celdas. Magni se ha topado con algunos guardias, pero podemos con ellos.”

“¿Cuántos?”

“Unos 20. ¿Sugerencias?”

“Se me ocurre algo. ¿Os atrevéis con un doble o nada?

“Suena interesante. ¿Que decís chicos?”

“Es lo único lógico en este caso”

“Cuenta conmigo, por Odín. Mis hermanos claman por justicia.”

“De acuerdo. Maniobras R-2 y L–1. A la vez”

Los tres se miraron. Eran dos maniobras sencillas, pero para grupos reducidos. Eran rápidas, aunque algo arriesgadas, ya que Magni e Isil, debían estar en combate cuerpo a cuerpo para realizarlas. Debían actuar con rapidez, precisión y no errar.
Daiseed cerró los ojos y comenzó a concentrarse. Isil, situado en el lado derecho de la puerta del pasillo donde estaban, miró a Magni, que continuaba disparando.

“¡¡Ya!!” Gritó Magni. Isil comenzó a correr hacia él y salto sobre la mano derecha del aesiano. Este, cogió impulso y catapultó a Isil hacia el grupo de guardias. Mientras, Daiseed seguía recitando en zhaon. Sus ojos estaban abiertos, pero tornándose a un blanco casi luminoso, desprendiendo pequeños hilos de energía eléctrica.
Isil cargó en el aire contra los dos más lejanos, atacándoles con sus dos espadas cortas, forjadas con el mismo metal de una nave de combate terrana. Al primero, antes de caer al suelo, le clavó la espada izquierda en el brazo, haciendo que tirara el arma al suelo. Cayó y barrió al de la derecha, clavándole la otra espada en el pecho.
Daiseed se puso al descubierto. Estaba rodeada de un aura eléctrica. Miró a un grupo de cinco guardias apostados detrás de una barricada y lanzó un rayo quemándolos.
Magni por su parte, cuando Daiseed comenzó a lanzar el rayo, comenzó a correr con gran velocidad y cargó contra los guardias. A dos los derribó con el choque. Se giró y golpeó a otro con el codo, rompiendo la parte frontal del casco. Un cuarto intentó golpearlo con la culata de su fusil láser. Magni lo esquivó, agarró el arma, arrebatándosela al guardia y golpeándolo en la nuca con ella. Mientras caía, disparó a otros dos guardias.
Isil clavó una espada en el pecho del soldado herido. Se giró hacia su derecha, seccionando el cuello de uno de los guardias, quedando frente a otros dos que lo apuntaban. Antes de que apretaran dispararán sus fusiles, lanzó sus espadas, clavándolas en el corazón de los guardias. Mientras caían, corrió hacia ellos, recogió sus espadas y se lanzó contra el último grupo de soldados.
Magni se encaró con dos de ellos, esquivando sus disparos, agarró a dos por la cabeza y las golpeo la una contra la otra. Tras él, dos soldados estaban a punto de dispararle. Cuando se giró, los soldados cayeron muertos por las espadas de Isil.

“Muy bien hermanos. Debemos proseguir. Kloud y Titán no deben andar lejos”.